Reblogged from christinadejesus:
Anda luz escapate.
Difunde hasta lo máximo que alcance.
Agua que haces tu camino, demuestrale a laluz.
MUEVETE! Luz, agua Unanse.
Cosumanse mutuamente.
Llevenme con ustedes.
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Difunde hasta lo máximo que alcance.
Agua que haces tu camino, demuestrale a laluz.
MUEVETE! Luz, agua Unanse.
Cosumanse mutuamente.
Llevenme con ustedes.
Anda luz escapate.
Difunde hasta lo máximo que alcance.
Agua que haces tu camino, demuestrale a laluz.
MUEVETE! Luz, agua Unanse.
Cosumanse mutuamente.
Llevenme con ustedes.
“por que te tardaste tanto?” Rosalinda le preguntó
“Mi madre sabes, siempre la misma historia” le contestó Antonio.
“Bueno, ya pensé que no venias! Mira, te traje algo”
Rosalinda abrio la mano, que hasta ese momento tenia detraz de la espalda y le entregó a Antonio una semilla. Antonio mostró decepción por un mili segundo al ver la planta sin germinar, pero logró ocultarlo sin que Rosa se fijara.
” ¿Qué es?” Preguntó Antonio.
” Es una semilla! ¿ Qué? ¿Nunca habias visto una?”
Antonio se mantuvo en silencio.
” Te traje esta semilla de la casa de mi abuela, ella vive en el desierto… casi” añadió Rosa.
” Ah! Claro una semilla del desierto” Antonio enrealidad no entendia aun ese regalo tan extraño, pero no queria que Rosalinda lo supiera.
“Vamonos pues, te explico en el parque”
Juntos Caminaron al “parque” que no era más que un colchon viejo, unas cajas de carton y algun columpio mohoso que alguna vez dejaron alli. Muchos le dirian a este lugar un basurero clandestino. Pero para ellos era un mundo similar a Terabithia, sin el Río claro esta.
“esta semilla te durará almenos 11 años sin germinar y sin morir. Abuela me la dio para que cuando fuese grande la sembrara donde me mude y pueda acordarme de ella. Ahora te doy una a ti. Asi seremos amigos siempre!” Le explicó Rosa
” ¿Estas segura que me la quieras dar?” Preguntó Antonio.
“Claro!”
“entonces yo te tengo que dar algo”
” eso espero” Contestó Rosa sonriendo.
” Toma”
“Apaga la televisión y ven a comer” le gritó desde la cocina.
“ ya voy mamá!” Contestó Antonio.
Antonio amaba llegar de clases para sentarse a ver la televisión. Mientras los otros niños de su edad gustaban de correr en las tardes, ya a los ocho años Antonio veía el futuro. No era que tenía poderes supernaturales, pero le faltaba muy poco para tenerlos.
“¿Hiciste la tarea?’
“ Si mama, las hice para un mes completo. Déjame en paz” le contesto con la boca llena
“ Me tratas con más respeto niño! Cierra la boca cuando masticas que no somos vacas!”
“si mami”
Antonio terminó su plato muy veloz y se fue de la mesa
“ Antonio!” Le gritó la mama mientras cruzaba el umbral del comedor.
El giro para enfrentar a su madre fue tan rápido que hasta ella se sorprendió.
“ te dije que te podías ir?” le preguntó su madre.
“ Puedo irme? Voy a salir con los del vecindario”
“Ve” le contesto.
Le daba mucha gracia a Antonio que su madre necesitara sentir tanto control sobre el . En realidad era sobre todo. Desde que su papa los abandonó hacen unos meses su madre empeoró. Pero Antonio podía con su madre y mucho más. No era un chico usual. Podía ver su futuro.
Al llegar a la acera frente a su casa ya lograba ver la distancia. Al menos, lo que un niño percibe como lejos. Cuando miró hacia la curva de su calle, como lo hacia todos los martes, no se sorprendió. Aun estaba allí.
¿Estaré en otro carro? No entiendo lo que esta pasando.¿ Por que me cambiaron de lugar? Tengo que escapar. Tengo que buscar ayuda. No puedo quedarme asi, sin hacer nada. Pero, no se donde estoy. Que hago.
La cara de Rosa se humedecia en una mezcla sucia de lagrimas y sudor. Al fin lloraba de miedo. La incertidumbre se la causaba haber viajado tanto tiempo. Almenos 13 horas, seguramente más. No pudo resistir más, la humillación de sus pantalones humedecidos ni le pasó por la mente. Estaba determinada, iba a sobrevivir.
Decidió mantener los ojos cerrados. Abrirlos le habia causada el dolor que aun latia vivo en sus costillas.
A pesar de estar en una posición tan incomoda, despues de todo tenia las manos atadas, pudo descansar. Si es que a ese sentimiento de adrenalina, junto con cansancio total y horas de sueño forzado se le puede llamar descanso. Pues si.
El movimiento cesó. Rosa sintio como la gota de sudor frio le bajaba por la frente y caia al piso. Sus sentido en un estado tan alerta, que pensó haber escuchado la gota caer al piso.
Abrieron las Puertas.
“Agarrala! ” Gritó el secuestrador al chofer.
“¿Por que no lo haces tú? Por mi que camine. Hace calor.” Contesto con un tono imperturbable. Nada le molestaba a este homrbre. Estaba mas calmado que un mar sin Luna. Rosa no entendia el pánico de su secuestrador, cuando este otro hombre se mantuvo tan enajenado con la situación.
“¿Por que tienes que hacer que esto sea más dificil? Te dije que la saques del carro. “
La sangre de Rosa se calentó. Respiraba muy rápido, muy duro.
“Esta despierta.” El chofer lo supo al instante.
“Pues sácala”
“Ven Rosa, llegamos. “
¿Deberas él Pensaba que ella se iba a mover y hacerle su secuestro tán Fácil?Estaba Loco! Tomó una posición fetal ante la petición.
“Rosa, te puedo agarrar las Piernas y arrastrarte. Te rasparia toda la cara, las cadera y las piernas en el proceso. Pero, si así lo quieres te arrastro ahora mismo.” El chofer le dio esa opción.
“Ella no se va a levantar Idiota! Agarrala que nos tenemos que ir“
“Dale un segundo, Moto. “
Su secuestrador tenia nombre, Moto. Ella no lo sabia entonces, pero su madre sabia swahili, pues viajo por Africa en sus veinte y tanto de años. Moto, era Fuego en ese lenguaje. Cosa que siempre le encantó y le puso a su hijo el secuestrador.
Moto nunca notó que habian mencionado su nombre. Su ira era tanta con el chofer que no tenia mente para otra cosa.
Rosa se levantó.
“Así, gracias Rosa. Vamos. “
Moto miró a Rosa con un grado de confusion comparable al de un niño cuando descubre sus manos por primera vez.
Ella no gritó. Caminó como pudo, sus piernas estaban horriblemente dormidas pero caminó.
“¿A donde me llevan?” Rosalinda tuvo que hacer un esfuerzo extraplanetatio para no gritar esa pregunta.
“A tu nueva Casa” Moto le contestó con una sonrisa torsida.
El otro hombre parecia avergonzado del trato que le daba Moto. Pero no dijo nada. Será posible que el esta aliado a Rosa. Era todo demasiado extraño. La adrenalina comensaba a abandonar el cuerpo de Rosa.
Sintio breve calma. De camino a su nuevo “hogar” Colapso.
Pasó, no fué un sueño. No puede ser. Por que a mi. ¿dinero? ¿odio?¿ locura?Pero, David tiene su dinero no es mío. No nos hemos casado. ¿Pagará por mi? ¿quien me odia? no puede ser odio. ¿locura? Tendré tan mala suerte.
El aire calido de la noche habia sido reemplazado por un frio vacio. Rosalinda no sabia donde estaba, no podia ver. Tenia los ojos vendados. La manos inmovilizadas. Llevavan varias horas así. No eran un problema. No las sentia. La sangre que una vez corrió por ellas, luchaba por reconciliarse con sus capilares. Ahora, solo eran masas de carne adheridas a el cuerpo paralizado de Rosa.
“en cuantollegamos?”
Rosa reconoció la voz de su secuestrador
” solo queda una hora más”
-una voz desconocida
” tenemos que llegar antes del amanecer!”
“lo sé, calmate”
“no me puedo calmar, Tenemos a Rosa atada ahí atras y no hemos llegado!”
Estoy atras. Nos estamos moviendo. Tengo una hora y media más.
“que sugieres” respondió la segunda voz con un aire de superioridad.
” que te calles y conduzcas!!!”
“vale”
Su secuestrador murmuró algo más que Rosa no logró escuchar. Su corazón latía lento, tenía la seguridad de una hora más. Suponía que llevaba atada almenos 10 horas. Que iba a un lugar donde la podían ver de día, así que es necesario llegar bajo la cubierta de la noche. Sentía que su vejiga estaba llena. Recordó el placer de tener libertad de ir la Baño cuando fuese necesario.
No queria pensar que iba a morrir. Así no. Atada, humillada y con ganas de orinar. Se trató de mover. Cuando detectaron su movimiento ella supo de inmediato que el intento fue un gran error.
La patada fué tan rapida, la escuchó antes de sentirla. Sintió que esta vez una de sus costillas se quebrantaba. Trató de respirar. Cada vez que inhalaba sentiá cuchillos penetrando cada esquina de su torso.
” no te muevas P*ta, no vas a ninguna parte.”Le dijo su secuestrador, calmadamente.
” Duermela” Dijo la voz desconocida.
Una vez más sintió el pañuelo en su cara.
Ya eran las 5:50 de la tarde. Rosalinda odiaba el reloj, le parecia una ridicules tener que vivir esclava a el. Llegaba a su recien hogar, el que David habia comprado. Era una casa más de 2 pisos con 4 cuartos que ademas de ser exactamente igual a las de sus 30 vecinos, era demasiado grande para ellos dos. Era un mensaje.
Apagó el motor de su carro una vez en su garaje y cerró la puerta. Se miró por ultima vez en el reflejo de la ventana, no estaba sola. No tuvo tiempo de apreciar la figura a sus espaldas. No tuvo tiempo de hacer nada. Fue la ultima vez que vió su casa.
“que esta pasando! ¿ a donde me llevan?!” gritó
“Cállate!” le grito el hombre que no habia logrado ver. Le puso la mano sobre la boca. La arrastró. Le apreto tanto que daba la senación de romper huesos. Rosalinda gritaba del pánico y dolor. Tiraba patadas inútiles para tratar de alejarse. Nada. Sintió el calor de sus lagrimas bajando por sus cachetes. Estaba asustada, pero sus lagrimas eran de rabia.
Rosalinda recordó un anuncio bulgar en el periódico, ” Rosalinda Sanchez y David Aguirre contraeran nupciales en…” Detallaba su romance y lo grandiosa que seria su boda. A ella le imcomodó el titular, no pensaba que era de buen gusto anunciar su casamiento asi. Como un lujo que se ha de envidiar. ¿Ahora la envidiarian?
Un minuto más tarde sus manos estaban atadas. No podia creer que ni tan solo uno de sus vecinos se percató de lo que ocurria. Odió la casa un poco más. Se encontraba en el patio . El hombre esperaba algo. Ahora lo podia observar. Noto que era de piel muy blanca. Tenia los ojos tan negros como el carbón. Los pocos mechones de pelos que salian de su capucha negra eran dorados. Era incomodamente delgado y alto. Rosalinda se preguntó como es que tuvo fuerzas para arrastrarla.
” baja la cabeza!!!!”
ella obedeció
” donde esta tu Davidsito, eh?! Quien te va a rescatar ahora p*ta!? “
le pegó un pañuelo humedo a la cara. Rosalinda estaba inconciente en segundos.